MIRADOR SEBASTIÁN DE BELALCAZAR, CALI

DÍA 1
CALI:

Frente la blanca fachada de la iglesia de San Antonio y su contraste con el verde de la colina, iniciamos la aventura que nos llevaría de “La sucursal del cielo” a Ipiales, “La ciudad de las nubes verdes”. Mientras salíamos hacia Museo de la caña y el azúcar, pudimos contemplar la expresión de la cultura popular caleña, gracias a la tradición de las Macetas encontradas en San Antonio, barrio central de la ciudad.

Después del típico almuerzo valluno,salimos para Popayán y junto con la noche fuimos recibidos por la riqueza histórica y cultural que se refleja en sus edificaciones y sus empanadas de pipián, a las que no nos pudimos resistir.

DÍA 2
POPAYÁN

La mañana inició con un paseo por la “Ciudad Blanca de Colombia”, nuestra primera parada era el Puente del Humilladero, monumento histórico donde descubrimos las artesanías, la alegría y el calor de los payaneses. La Iglesia de la Ermita, el Rincón Payanés y la Iglesia de Belén nos mostraron la gran riqueza arquitectónica con la que cuenta esta maravillosa ciudad.

Luego de la parada obligatoria que todo colombiano debe hacer para conocer la tradición dulce del Cauca en los Aplanchados Doña Chepa, entramos a tierras nariñenses y descubrimos que el Puente sobre el Juanambú, río enmarcado por un cañón que lo bordea permanentemente, guarda historia y mitos patrios. Pasto nuestra próxima parada.

DÍA 3
PASTO

Con un enérgico y característico desayuno de la región, comenzamos un día donde conocimos el barniz, la talla en madera y los tejidos en la Casa Museo Taminango, monumento nacional; después en el Museo del Carnaval, entendimos la esencia de todos los muñecos y piezas que acompañan esta fiesta, que junto a la sección prehispánica documenta en sí la razón del carnaval.

Posterior al almuerzo del delicioso símbolo gastronómico de los lagos, la trucha, viajamos en lancha por la Laguna de la Cocha, un embalse natural de origen glacial que es el segundo cuerpo de agua natural más grande del país y donde se encuentra la mágica Isla de la Corota, un santuario donde caminamos y  pudimos admirar la vegetación de un suelo rico en cenizas volcánicas que sin duda logró deslumbrarnos.

DÍA 4 Y 5
IPIALES

Luego de un magnífico descanso y bajo el frío de la mañana, partimos hacia nuestra meta, no sin antes haber visitado el Mercado Bomboná y aprender una técnica autóctona artesanal típica de la región, el Barniz de pasto.

Ya en carretera tuvimos la fortuna de apreciar La Humeadora, El Pedregal y los lindos paisajes que la carretera Pasto – Ipiales brinda a todos sus visitantes. Un camino que nos llevó al Puente Rumichaca, considerado por los indígenas como el “ombligo del universo” y principal paso fronterizo entre Ecuador y Colombia.

Llegaba a nosotros la clausura de un viaje impresionante que nos enseñó en el último día que un río puede cambiar de nombre dependiendo del lado de la frontera en que esté, así es el Cañón del Río Guaitara, donde se encuentra el Santuario de Las Lajas, joya de ingeniería y declarada en 2007 como la segunda maravilla de Colombia.

REVIVE ESTA AVENTURA

Comentarios

comments

Síguenos en